lunes, 27 de diciembre de 2010













El Pase del Niño Viajero congrega a decenas de fieles en la calle Simón Bolívar, la vía más tradicional de Cuenca, que solo por hoy (24-12-2010) cambia su habitual dirección de norte a sur.

Más de 40.000 personas participaron en la fiesta religiosa, considerada por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural como patrimonio intangible del país. Cesario Pulla, uno de los mantenedores de la fiesta, ofreció en esta ocasión 5.000 litros de chicha de jora, que fueron trasladadas en camiones y los ubicaron en las intersecciones de la Bolívar.


Santiago y su prima Gabriela Coronel sienten la tradición de revestirse de personajes bíblicos. Desde niños lo hacen. Esta vez, aprovecharon el embarazo de Gabriela y representaron a José y María.


La comunidad de Quilloac (Cañar) rindió homenaje al Niño Viajero por medio de danzas y música típica de las navidades indígena del Cañar. Pedro Quinde con su guitarra llevaba el compás de los ritmos ancestrales.


Monseñor Luis Cabrera, arzobispo de Cuenca, presidió desde la noche anterior la celebración.





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miércoles, 10 de noviembre de 2010

La inclusión a la educación regular avanza lentamente




En nueve planteles regulares con más de 1200 estudiantes ingresaron 19 personas con discapacidad. La falta de maestros capacitados, el gran número de estudiantes en cada aula son algunos de los impedimentos para una verdadera inclusión.





Lourdes Guillen, psicologa del colegio Manuel J. Calle by libertadmaf

En su aula de clases, Catherine, de 12 años, es tímida. No habla mucho y apenas se lleva con una de sus compañeras. Ella cursa el octavo de básica del colegio Manuel J. Calle y tiene discapacidad intelectual.

Su adaptación en un establecimiento educativo regular no es fácil. La falta de maestros capacitados para personalizar la malla curricular de la niña con aprendizaje lento y la poca preparación de sus compañeros de aula son algunos de los obstáculos por afrontar.

Ese plantel con más de 1200 estudiantes y 45 alumnos en cada aula, cumplió la disposición del Ministerio de Educación de priorizar el ingreso de personas con discapacidad a octavos de básica. Siete alumnos discapacitados ingresaron al plantel.

Juan Antonio es uno de ellos, tiene discapacidad visual total en uno de sus ojos. Es solitario y tímido. La psicóloga del colegio Lourdes Guillen, que sigue los procesos de aprendizaje de los jóvenes, cree que de a poco se adaptará al medio estudiantil.

Luego de matricularlos en el colegio, los maestros conocieron la situación de los estudiantes y modificaron su currículo de acuerdo a las necesidades de aprendizaje de los menores. Aunque la psicóloga reconoce la dificultad para hacerlo.

Los estudiantes están instalados en las primeras bancas de una de las 10 aulas de octavo de básica. Como una estrategia de aprendizaje y adaptación, todos están ubicados en diferentes paralelos.

Catherine aun teme a pequeños animales invertebrados como las arañas y que le alcen la voz. Pero sus progresos académicos y de sociabilización son importantes.




Prioridad
En Cuenca, 19 alumnos con diferentes tipos de discapacidad, se matricularon en uno de los nueve planteles educativos con más de 1200 estudiantes, pese a que tuvieron prioridad para hacerlo. Esto de acuerdo con datos proporcionados por los Departamentos de Orientación Vocacional.




En algunos como el Benigno Malo, uno de los colegios fiscales más prestigiosos de Cuenca, no se presentaron personas con discapacidad entre los matriculados. Algo parecido sucedió en el colegio Octavio Cordero Palacios y el Febres Cordero.

Rocío Buestán, Jefa del Departamento de Inclusión de la Dirección de Educación del Azuay, insiste que pese a que la Constitución, el Código de la Niñez y el plan decenal de Educación, tratan el derecho de inclusión a la educación regular, la realidad es otra y no todos pueden hacerlo o por lo menos adaptarse fácilmente.

Rocio Buestán, Jefa del Departamento de Inclusión de la Dirección de Educación by libertadmaf

Los niños y jóvenes, por ejemplo, con discapacidad auditiva, requieren que sus maestros conozcan el lenguaje de señas para comunicarse. Igual ocurre con la discapacidad visual y en el caso de la física, que las instalaciones del colegio tengan acceso libre.

Algunos centros educativos, dice Buestán, asumen ese rol. El colegio César Andrade y Cordero, (no está incluido en los nueve planteles) inició las gestiones para construir rampas y adecuar su edificio para cumplir el precepto de inclusión.

“Es muy difícil la integración para niños con discapacidad auditiva si no se tiene partidas docentes para contratar traductores”. El único colegio regular especializado en este tipo de discapacidad, el Manuel Galarza, dejó este año lectivo de recibir a estudiantes por falta de presupuesto.

Pese a esto, 50 estudiantes, se incluyeron en este año lectivo en diferentes planteles educativos.

Discapacidad intelectual
Tampoco se puede hablar de inclusión si en cada aula hay más de 45 estudiantes. Entonces la educación se vuelve homogénea y queda poco para enseñar de manera personalizada, cree Gloria Sánchez, directora del Instituto Piloto de Integración del Azuay. Por eso dice que junto con la normativa se tienen que entregar todos los recursos necesarios para aplicarla.

En el Instituto trabaja con niños con discapacidad intelectual severa y con niños, con dificultades de aprendizaje, quienes pueden integrarse a la educación regular. El objetivo es que el menor número de alumnos estén en las escuelas especiales.

En este año lectivo, dos niños se preparan para volver a sus escuelas regulares.
Para lograrlo, dice Sánchez se trabaja de manera individualizada. En el aula se cuenta con 10 alumnos pero los profesores tienen 10 programas, se fijan objetivos de acuerdo a metas e intereses.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La chola, la marca de Cuenca




La chola cuencana forma parte del patrimonio intangible de la ciudad. Les invitamos a ver un recuento de lo que significa ser Chola en la Cuenca de los Andes.





Julia Pilco, de 52 años, está orgullosa de ser una chola cuencana. En medio de la plaza de las flores, ella, con su pollera roja, con bordados de flores, su blusa de encaje y su pelo negro largo entrenzado provoca un ambiente tradicional al lugar.

La chola cuencana es la identidad de la ciudad, dice Julia, mientras delicadamente arregla su tradicional vestimenta, para que un par de turistas la fotografíen, luego mueve sus flores.

Hay una variedad de colores para las polleras, pero las representativas dice la mujer son las rojas, amarillas y verdes. Los zapatos también son especiales: las llamadas alpargatas, que poco se comercializan, y ella ya no las usa. El sombrero de paja toquilla y el chal, con un bordado del escudo del Ecuador, los dejó para momentos de gala.

En las estrechas calles empedradas del Centro Histórico de Cuenca, las cholas todas con sus trenzas negras caminan al ritmo que marcan sus polleras, pero ahora no son muchas. Las cuatro hijas de Julia, le pidieron hace algunos años, que dejara su vestimenta tradicional y se vista de “pantalón”. Ella se negó rotundamente.

“Yo la pollera nunca dejaría. Me dicen: ya mami con la pollera se ha de morir y yo me bromo, y dijo cuando me muera me tienen que poner la pollera más nueva que tenga, y la blusa más nueva”, ríe…


La Chola Cuencana

Este es un recuento de lo que significa ser una chola cuencana. Testimonios de Cholas, quienes no piensan dejar su vestimenta, pese a la presión que ejerce su alrededor y, muchas veces su familia.
El historiador Claudio Malo dice que la vestimenta de la chola cuencana, en la remota época de la Colonia, distinguía a las personas de su posición social. "Chola era indicador de un rango social inferior".

jueves, 21 de octubre de 2010

Ciudadanía Informada presente en Cuenca

Con la participación de 30 periodistas de Cuenca, se llevó a cabo el taller de capacitación sobre las nuevas tecnologías aplicadas al periodismo investigativo, este evento se desarrolló en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Cuenca el día 24 de Septiembre del año en curso.


El periodista Fernando Astudillo, subjefe de redacción de Diario El Universo dirigió el taller, enseñando herramientas como twitter y gmail. Con este taller, concluye la primera fase de capacitación para periodistas que inició el 27 de agosto en Guayaquil y tuvo el acompañamiento de Fernando Astudillo y Paúl Mena, corresponsal de la BBC de Londres.


viernes, 15 de octubre de 2010

Periodistas hablan sobre Herramientas Online

Corresponsales de medios nacionales y locales de radio, prensa escrita y televisión participaron el pasado mes de septiembre en Manta provincia de Manabí del seminario taller "Herramientas Web para periodismo Investigativo" organizado por Ciudadania Informada y dictado por Paúl Mena corresponsal de la BBC para América Latina.


Este seminario realizado por primera vez en su género en la provincia, tuvo como finalidad entregar nuevos recursos de obtención de información para facilitar y fortalecer la labor periodística.



martes, 12 de octubre de 2010

Herramientas Web para Periodismo Investigativo

Con una activa participación de periodistas de distintos medios de comunicación, se realizó el seminario taller “Herramientas Web para Periodismo Investigativo” desarrollado en la ciudad de Guayaquil el 27 de Agosto de 2010.

Ciudadanía Informada y Fundación El Universo hicieron posible la realización de este importante evento, con miras a fortalecer la práctica periodística – en el empleo adecuado de las diferentes herramientas que nos ofrecen las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).



viernes, 13 de noviembre de 2009

Museo en la montaña intenta atraer turistas






En sus pequeñas manos de seis años de edad, el barro se transformaba en objetos que adquirían formas humanoides. Ese material se convirtió en el juego favorito del niño que tenía inclinaciones de escultor.

El ambiente donde nació, la parroquia rural de Sinincay, a 10 kilómetros de Cuenca, dedicada a la elaboración de ladrillos, colaboró con su formación. La naturaleza le llamaba la atención y hacían composiciones más complejas: aves volando. Primero los dibujaba, luego los esculpía.

Tal fue su gusto por la escultora que Virgilio Quinde, el creador del tradicional monumento de la Chola Cuencana, ubicado en el sector del mismo nombre, a los 16 años ya trabajaba en el taller de su primer maestro de escultura Isaac Flores. Cinco años después decidió prepararse en la escuela de Bellas Artes de la Universidad de Cuenca.

Ahora, con 87 años, puesto un sombrero de paja toquilla y sentado en la sala de sesiones de la Cooperativa Agropecuaria Sinincay, en una casa de adobe, techo de teja y carrizo, a los pies del cerro Cabogana, expresa en su rostro satisfacción: cumplió su sueño crear un museo con su arte en la montaña.

El sonido del viento, el canto de los pájaros y la tranquilidad que da la montaña, en la comunidad de Sigcho (Sinincay) se compaginan con las obras del escultor. Su idea es que pueden fusionar la naturaleza, el arte y el turismo en un solo lugar.

El patio de esa casa, ahora llena de gente por la inauguración de su museo, es su taller desde hace un año. Allí, como custodio del espacio artístico está un Cristo de cerca de dos metros de altura aun por terminar, además de un dibujo de un campesino con instrumentos de viento y una mujer que parece una deidad.

Su esposa está en alguno de los cuadros en óleo sobre lienzo y una de sus últimas obras, un tríptico en madera de pino pátula llamada Familia Unida es una especie de cronología de su vida.

En un primer panel representa la belleza y maternidad de su esposa Elsa Masa y a su hijo Apolo, en la segunda, se representa a él mismo, con el carácter de sus antepasados y en la tercera, aparece su hijo nuevamente ya crecido.

Elsa lleva casada 56 años con el artista. Ella reconoce que Don Virgilio ama su arte hasta el punto de que cuando tiene una obra en proceso no puede dormir tranquilamente. “Si alguna pintura o madera le sale mal va a conseguir otra inmediatamente” Aunque insiste que es un hombre amoroso.

Sus últimas obras, un homenaje, según relata el artista, a la naturaleza: el dios de la montaña el Chuzalongo, un personaje de la vida campesina, le costo muchos días de no dormir, dice su esposa. “Le modeló en barro, después el pasó a la madera y por último al bronce”.

El Chuzalongo es un ser mítico que salía en las noches en medio de la oscuridad del campo y comenzaba a bailar entre las doncellas y silbaba siguiendo el lecho de los ríos. Ahora en una escultora, su rostro es fino y su cuerpo es delicado, tiene alas que representa al cóndor. En su ombligo pasa una estrecha tubería para regar con agua a tres masetas. Este personaje está acompañado de una sirena, modelada, asimismo en bronce.

Dos de sus ochos hijos, Patricio y Gustavo siguieron los pasos de su padre. Los dos se dedican a la escultora y es que pasaron gran parte de su niñez de aprendices. El oficio lo conocen bien, dice Patricio, que trabajó desde los ochos años con Don Virgilio. Su carácter es noble, pero es muy directo y estricto insiste el escultor graduado en la Universidad del Azuay.

Su tercera hija, Isabel si bien no siguió el arte de su padre, recuerda que cuando era niña se escurría por el taller de Don Virgilio y dibujaba en los cuadros ya terminados. Ella está segura que algunas obras se fueron con sus garabatos de niña.

Sus dos nietos, Damián Sinchi y Jonathan Ortega también son artistas plásticos. Ellos en homenaje a su abuelo pintaron un mural con tendencia cubista en la fachada de la casa, que representa la cadena montañosa que forma el Cabogana.

Pero Don Virgilio no solo es escultor o artista plástico. Es compositor en letra y música de melodías ecuatorianas, le gusta tocar la mandola, desde los 12 años toca el violín y la guitarra. En 1992 ganó el primer premio en el Concurso de Música Ecuatoriana de la Casa de la Cultura Benjamín Carrión con “besos de calor” un sanjuanito. Entre sus 34 composiciones está el chirote, la contradanza y el querendón.

“La música para mí es un alimento espiritual y componer es como un descanso”, dice el socio fundador de la cooperativa.

El lugar de 1390 hectáreas a cargo de la Cooperativa intenta incursionar en el ecoturismo comunitario. Uno de los primeros pasos está dado con el museo de Virgilio Quinde.